La moda en la Argentina: 200 años con el foco en las tendencias

Una de las palabras más pronunciadas en estos días en la Argentina es Bicentenario. Lo primero que se nos figura al escucharla es la historia, las costumbres, el tiempo y también la forma en que se vestían en aquella época, es decir, la moda.
La moda para muchos puede ser sinónimo de frivolidad. Pero cuando nos ponemos a pensar en su significado es interesante descubrir que tiene un valor mucho más profundo. 







Basta leer la definición de la Real Academia Española: uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos.
Es decir, al ver una prenda uno puede comenzar a descifrarla y así saber, comprender o, aunque sea, intuir como es o fue una determinada sociedad. La ropa manifiesta sus costumbres, su crecimiento o las crisis económicas, la arquitectura, el linaje o la clase social de quien la lleva, las tradiciones, la censura o la libertad de la época; asimismo la creatividad en el arte.
Por supuesto que su nombre también indica cambios constantes, a veces más paulatinos y otras, más veloces. Pero lo interesante es que siempre retoma ciertas características de los estilos anteriores para aggiornarlos y trasformarlos en uno nuevo. Se podría decir que se autofagocita para seguir reproduciéndose. 
Los festejos del Bicentenario también son una buena razón para enterarse de cómo se fue formando el sello argentino en la moda.
Para la museóloga y coordinadora general del Museo del Traje, Bárbara Brizzi: "Las argentinas siempre se distinguieron por el cuidado en los detalles y por seguir los dictados internacionales". La socióloga Susana Saulquin, cree que lo que incentivó a nuestro país a estar informados acerca de lo que se usaba, en Europa especialmente, fue la lejanía de los países productores.
¿Cómo se vestían los argentinos en 1810?
"Todos los años suelen difundirse errores con la moda de las celebraciones del 25 de mayo", aclara Brizzi.
"En el siglo XIX España estaba ocupada por Francia, a su vez gobernada por el emperador Napoleón. Por lo tanto, la moda ´imperio´ era la que había llegado a estas latitudes, donde (según se conoce a través de los relatos de viajeros) se seguía con bastante rigor. Las distintas clases sociales, como en la actualidad, vestían según los usos de cada momento, los menos pudientes con telas y hechuras más baratas. En un principio, cada señora confeccionaba sus vestidos y hasta sus zapatos que eran de tela con suela de badana. Los desposeídos (esclavos, pordioseros, marginales), por supuesto, quedaban fuera de estos menesteres", agrega la museóloga.
Por ejemplo, era común ver a los pobres con los pies desnudos. En el libro Historia de la vida privada en la Argentina Mariquita Sánchez cuenta de dónde proviene el término chancleta: "La gente humilde andaba descalza (...). Los ricos daban los zapatos usados a los pobres y estos no se los podían calzar, entonces entraban lo que podían del pie y arrastraban lo demás".
Para Susana Saulquin hasta 1860 las costumbres criollas eran muy sencillas. "A partir de entonces, con la inmigración y el accionar de la generación del ´80 hubo un fuerte desarrollo económico que influyó directamente en la forma de vestir. El lujo se instaló y fue en aumento hasta la crisis de 1929". Y agrega un dato curioso respecto de la diversificación de estilos. "En 1830 hacen su aparición los vestidos de tarde y paulatinamente, los modelos para distintas ocasiones. La diversificación de estilos se completó después de 1860".
¿Cómo llegaban las tendencias a la gente?
"Buenos Aires estaba muy ligada a España, desde donde llegaban todo tipo de noticias, incluidas las de moda", explica Brizzi. "En 1837, apareció el periódico ´La Moda´, que divulgaba las distintas usanzas en nuestro país y en el cual escribía Juan Bautista Alberdi. Tiempo después, comenzaron a llegar modistas y sastres de España y Francia, y hacia mediados del siglo XIX ya se podían conseguir en estas tierras revistas como la española ´La Moda Elegante´, que incluía moldes detallados e indicaciones precisas para confeccionar distintos tipos de prendas, bordados y manualidades".
¿Siempre fue más destacada la mujer que el hombre en este rubro?
"Durante la etapa aristocrática de la moda (desde 1350 hasta la Revolución Francesa) los hombres se adornaban mucho con sus capas de terciopelos y sombreros con plumas.Con el comienzo de la sociedad industrial, en 1860, los hombres renuncian a estas formas de vestir y adoptan un traje más acorde con una sociedad que tenía entre sus obsesiones la producción", explica Saulquin.
¿En la época de la Colonia cambiaban tan rápido los estilos como ahora?
Bárbara Brizzi aclara que los cambios en la vestimenta están íntimamente relacionados con las transformaciones sociales, políticas y culturales de una sociedad. "Desde luego que no siempre fueron tan rápidas como las de hoy. Esto está estrechamente relacionado con la velocidad en la difusión de las noticias y los sistemas de fabricación de telas (telares, etcétera) y de confección de prendas (por ejemplo, aparición de la máquina de coser)".
¿Cuál diría que fue el momento más significativo de la moda en nuestro país y por qué?
"Podríamos remontarnos a la década de 1830, cuando Don Manuel Mateo Masculino instala locales de venta y fabricación de peinetas en Buenos Aires y Montevideo y comienza a hacer peinetones de gran tamaño (algunos llegaron a medir 1,20m en su desarrollo). Este es el gran aporte a la moda que se hace en estas costas, ya que esto no se vio en Europa", dice la museóloga.
El libro Historia de la vida privada en la Argentina transcribe las observaciones del extranjero D´Orbigny, que recorrió nuestro país entre 1826 y 1833 y se quedó admirado por dos accesorios que usaban las damas de Buenos Aires en ese momento: "¡El abanico! Especie de cetro que jamás abandona una porteña". Y también hace referencia a los peinetones: "Siempre hará que se distinga a una porteña del resto de las mujeres del mundo, un adorno especial, un adorno a que tienen como a la vida, o casi me atrevo a decir más que a ella: es una inmensa peineta que parece un grande abanico convexo, más o menos precioso, y más o menos adornado, según rango y bienes de quien la lleva".

Siglo XX cambalache
Desde tiempos remotos la Argentina fue un país que miró mucho la moda europea; ¿puso el foco en alguna otra cultura?
"A partir de 1960, según las propuestas, también se identificó con Estados Unidos", asegura Brizzi. "Hoy la moda es más ecléctica y se mira también a las culturas orientales como Japón, India y a los países árabes".
¿Hubo algún aporte nuestro hacia los otros países?
"También en el siglo XX, en la década de 60, el ´gaucho look´ lanzado en Buenos Aires por Medora Manero y la doble plataformas de Dalila Puzzovio marcaron tendencia en todo el mundo", cuenta Brizzi.
¿Ya está todo inventado?
"Sería muy poco movilizador si pensáramos que está todo inventado. Creo que los nuevos materiales y las prendas interactivas son un a cantera no explotada todavía. La moda argentina está pasando por una etapa de creatividad importante. Cantidades de marcas de capitales argentinos responden a las demandas de un público conocedor. No se puede hablar de un estilo argentino, tal vez el estilo argentino se construye a partir de una interesante diversidad", señala Saulquin. 

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