Época victoriana. Oscar Wilde


... Era proverbial su forma de vestir [la de Oscar Wilde], adoptada por su permanente deseo de sobresalir, además de detestar la moda inglesa: durante cerca de diez años llevó la misma indumentaria. Se tocaba con un sombrero blando de anchas alas... En invierno se envolvía con una capa o un abrigo de pieles, que no se quitaba ni en las habitaciones más caldeadas... En verano se exhibía con chaqueta de terciopelo, calzón corto, medias de seda, y zapatos escotados de charol con hebillas de plata... camisa con cuello a lo Byron, la chorrera y los puños de encaje. Sobre la chaqueta estallaba una doble nota de fantasía: la gran chalina verde o carmesí y la gran flor en el ojal. Wilde escogió las dos flores que los prerrafaelistas habían puesto de moda, por su tallo recto y esbelto, y su color fuerte y puro: el girasol y el lirio...



La moda masculina muestra pocos cambios respecto a la década anterior: frac para la tarde- noche, redingote durante el día. Entre los jóvenes, la americana se convierte en una pieza cada vez más popular. Los sombreros de copa se vuelven más altos. A finales del periodo, comienza estilarse el 'traje completo' es decir, chaqueta, pantalón y chaleco confeccionados con la misma tela.
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Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde nació un 16 de octubre de 1854 en Dublín, Irlanda, en el seno de una familia protestante. Hijo del médico Sir Williams Robert Wills Wilde y de la escritora y nacionalista Jane Francesca Elgee (conocida como Speranza), fue el segundo de tres hermanos.
En Junio de 1855, su familia se trasladó a Merrion Square, una zona residencial de moda. Allí su madre se reunía los sábado por la tarde con escritores e intelectuales como Sheridan Le Fanu o Samuel Ferguson.

Después de graduarse en el Magdalen College, Wilde regresó a Dublín, donde conoció y se enamoró de Florence Balcome. Ella no le correspondió e inició una relación con Bram Stoker. Oscar abandonó el país en 1878, regresando sólo dos veces por motivos de trabajo. Los siguientes seis años los pasó en Londres, París y en los Estados Unidos, a donde viajó para embarcarse en una larga gira de conferencias sobre artes decorativas y esteticismo.

En Londres conoció a Constance Lloyd, hija de Horace Lloyd, consejero de la reina, con quien se casó en 1884. La pensión vitalicia de Constance permitió a la pareja vivir en un relativo lujo. Tuvieron dos hijos: Cyril y Vyvyan.

Wilde sentía profunda admiración por los escritores ingleses John Ruskin y Walter Pater, que defendían la importancia central del arte en la vida. Un tiempo después escribió en El Retrato de Dorian Gray “Todo arte es más bien inútil”. Esta cita refleja el apoyo de Wilde al principio básico del movimiento estético: el arte por el arte. Esta doctrina fue acuñada por el filósofo Victor Cousin, promovida por Theophile Gautier y adquirió prominencia con el pintor James Abbott McNeill Whistler.

El movimiento estético representado por la escuela de William Morris y Dante Gabriel Rossetti tuvo una enorme influencia social, y una influencia permanente en las artes decorativas inglesas. Wilde, como esteta principal, llegó a ser una de las personalidades más prominentes de su época. Sus paradojas y sus dichos ingeniosos y agudos eran citados por todas partes. En 1879 Oscar comenzó a enseñar valores estéticos en Londres. En 1882 viajó a los Estados Unidos y Canadá a dar un ciclo de conferencias. La crítica se ensañó con él – The Wasp, un periódico diario de San Francisco publicó una caricatura ridiculizando a Wilde y el Esteticismo – pero, por otro lado, fue muy bien recibido en un lugar rudo como la ciudad minera de Leadville, Colorado.

De regreso en Gran Bretaña, trabajó como revisor para la Pall Mall Gazette de 1887 a 1889. Después de este período fue el editor de Woman's World. En el plano político Wilde apoyaba un tipo de socialismo anarquista, exponiendo sus ideas en el texto El alma del hombre bajo el socialismo. En ese mismo año, 1891, escribe también El retrato de Dorian Gray y Salomé.

En el verano de 1891 Wilde, que entonces tenía 38 años, conoció a un prometedor poeta de 22 llamado Lord Alfred Douglas, Bosie, en una fiesta. Se hicieron muy buenos amigos. Douglas se sintió halagado por el interés que Wilde, ya entonces una figura literaria, mostraba por él. Douglas llamaba a su viejo compañero el más caballeroso amigo en el mundo. Wilde veía en Douglas no sólo un vivo intelecto sino también un joven de un gran atractivo. No escondía su interés en él. Douglas dijo más tarde: "Estaba continuamente pidiendo que comiera y cenara con él y , notas y telegramas." También le envió regalos y le escribió un soneto. Estuvieron juntos en sus respectivas casas, en hoteles y viajaron juntos.
John Sholto Douglas, el Marqués de Queensberry, y padre de Bosie, era un arrogante, malhumorado, excéntrico y quizás incluso desequilibrado mental, noble escocés cuyo mayor logro había sido desarrollar y promover reglas para el boxeo amateur (Normas Queensberry). A principios de 1894 Queensberry llegó a la conclusión que Wilde era muy probablemente homosexual y empezó a exigir a su hijo que dejara de verle. Pero Bosie decidió aprovechar su relación con Oscar para enfurecer a su padre, cosa que le divertía enormemente. Hasta que, un día, Lord Queensberry dejó una nota a uno de los porteros del Albermale Club, al que pertenecían Wilde y su esposa, en la que se leía Para Oscar Wilde interpretando a un "somdomita". Wilde decidió denunciarle por injuria "No veo ahora más opción que un juicio criminal", escribió Oscar. "Toda mi vida parece arruinada por este hombre".
Pero, muy pronto, ese juicio se volvería contra él; el marqués de Queensberry reaccionó acusándole de sodomía con su hijo, Oscar no pudo demostrar lo contrario y la mentalidad homófoba de la época se encargó del resto. Fue encarcelado en 1895.

El abogado preguntó, "¿Cuál es el "amor que no se atreve a decir su nombre?". La respuesta de Wilde levantó sonoros aplausos y unos pocos silbidos: "’El Amor que no se atreve a decir su nombre’, en este siglo, es parecido al intenso cariño de un adulto por un joven, como fue entre David y Jonathan, como Platón hizo la base de su filosofía, y como encuentras en los sonetos de Miguel Angel y Shakespeare. Es ese cariño profundo y espiritual que es tan puro como perfecto. Dicta e impregna grandes obras de arte como las de Shakespeare o Miguel Angel, y esas dos cartas mías. Es mal interpretado en este siglo, tan mal interpretado que tiene que ser descrito como ‘el Amor que no puede decir su nombre" y a causa de él estoy aquí ahora. Es hermoso es magnífico, es la forma más noble de cariño. No hay nada innatural en él. Es intelectual, y repetidas veces existe entre un adulto y un joven, cuando el adulto tiene intelecto y el joven tiene toda la alegría, esperanza y glamour ante él. Eso sería lo que el mundo no entiende. El mundo se burla de él y a veces pone a alguno en la picota".

Wilde pasó dos años en prisión, los últimos dieciocho meses en Reading. Quedó escarmentado y en la bancarrota pero no amargado. Dijo a un amigo que se "había beneficiado mucho" de su estancia en prisión y dijo estar "avergonzado de haber llevado una vida indigna de un artista". En su “De Profundis”, Oscar dice: "Me convertí en un derrochador de mi genio y malgastar una eterna juventud me produjo una extraña alegría". Después de ser puesto en libertad, Wilde viajó a Europa. Murió el 30 de noviembre de 1900 en París.

1 comentarios:

Yaritza Cevallos dijo...

Quisiera conocer el nombre de autor de la entrada y del blog por favor