Tinturas naturales

Las tinturas derivadas de la naturaleza, conocidas desde antiguo por los coreanos y los chinos y luego abandonadas por considerarse rústicas e ineficaces, a diferencia de las tinturas sintéticas, además de no ser contaminantes, son agradables a la vista y serenan la mente. Actualmente, empresas de todo el mundo están desarrollando productos que incorporan tinturas naturales hechas con ingredientes orgánicos para ir sustituyendo el uso de sustancias artificiales perjudiciales para el medio ambiente y la salud.

Las telas teñidas con tinturas naturales también pueden tener efectos medicinales. El uso de savia vegetal y líquidos hervidos a fuego lento, que formaban parte del proceso de producción de la medicina de hierbas de China, condujeron con frecuencia al descubrimiento de tinturas vegetales naturales. Debido a que la mayoría de las tinturas naturales está estrechamente relacionada a medicinas de hierbas tradicionales, dichas tinturas son apropiadas para un tejido en contacto directo con la piel, como la de la ropa interior, la ropa de niños, los artículos para la cama, especialmente cuando los ingredientes de tintura son elegidos para que se adapten a la finalidad del uso del producto.

Por ejemplo, la ropa interior teñida con artemisa pegajosa ("mugwort") es eficaz para prevenir la expansión de gérmenes y dar calor. El índigo tiene efecto refrescante y la tintura de raíz de bérbero ("barberry") puede ayudar a matar gérmenes y repeler insectos, mientras que el alazor o la borraja estimulan la circulación de la sangre.

Las materias colorantes que se usan como tinturas naturales proceden de fuentes orgánicas, árboles, flores, pasto, frutas pequeñas, raíces, tierra coloreada, piedras, e incluso insectos. Todas estas sustancias contienen alguna cantidad de pigmento, pero las tinturas efectivas sólo pueden ser obtenidas a partir de una gama limitada de materiales, debido a que los pigmentos deben tener una estructura química estable a fin de que resistan la exposición al sol, el lavado, y el uso. Las sustancias colorantes naturales pueden ser clasificadas según provengan de fuentes animales, minerales, y vegetales.

Las sustancias colorantes animales son obtenidas de la sangre animal, las secreciones de crustáceos, la tinta del calamar, restos de insectos que viven en la planta del zumaque, y la cochinilla que vive en el cactus. Las materias colorantes minerales derivadn principalmente de piedras o los metales que contienen pigmentos usados especialmente por los artistas: el amarillo ocre, el negro suelo, el rojo tierra, el blanco arcilla, el azul arcilla, el violeta arcilla, y el verde cobre. Estos pigmentos fueron usados en pinturas de cuevas del Paleolítico, en los murales de Pompeya, Italia, y en Dunhuang, China, así como también en los murales de las tumbas del Reino de Goguryeo de Corea (37a. de C.-668 d. de C.).

Con pocas excepciones, las tinturas naturales se preparan hirviendo sustancias de plantas en agua.
La producción de una tintura amarilla a partir de la gardenia consiste en moler finamente los pequeños frutos de la gardenia y añadirlos a tres partes de agua a hervir. Cuando el agua empieza a hervir, hay que reducir la llama y dejar que hierva a fuego lento durante 20 minutos. Luego se cuela el líquido con un colador fino para finalmente sumergir la tela en el líquido colado durante 20 minutos, asegurándose de que el mismo se aplique de forma pareja, enjuagar la tela en agua limpia de seis a siete veces, y extenderla para que se seque a la sombra en un lugar bien ventilado.

La tintura azul se consigue con índigo. La forma más fácil es exprimir la savia de las gruesas hojas del índigo que aparecen en junio y julio, y luego enfriarla con hielo.

El púrpura puede obtenerse machacando raíces de la planta de borraja ("gromwell plant"), agregando agua caliente a las raíces y luego frotándolas con las manos para extraer el pigmento. En primavera, cuando está hinchada con savia, la corteza interior de los pinos puede ser hervida para producir una encantadora tintura anaranjada.

El tipo de agua afecta a las tinturas naturales, determinando la tonalidad del tinte y el brillo. El agua de cenizas hecha quemando plantas o madera y virtiendo luego agua hirviendo sobre las cenizas para sacar varios iones de metal, puedes producir diversas variedades de tintes a partir de la misma materia colorante.

La producción de colores compuestos incluye aspectos físicos y químicos que no forman parte de las tinturas sintéticas de la actualidad. El blanco, por ejemplo, no es en realidad un color y puede ser combinado fácilmente con todos los colores, mientras que el negro es una mezcla de colores que han perdido su tinte y no acepta ningún color adicional. Por lo tanto, al combinar colores, se debe comenzar el teñido con el color que es más cercano al blanco. Si se comienza con un color más cercano al negro, no crea un color compuesto, sino una descoloración.

Cuando el rojo es combinado con el azul produce morado ("purple"). Pero con tinturas naturales, si una tela es teñida primero con rojo y luego con azul, el resultado no es el color púrpura. Sólo tiñendo primero con índigo (azul) y luego con tinte de alazor ("safflower") (rojo) se obtiene un morado atractivo. Como la tintura de índigo es alcalina, si es usada para teñir tela que ha sido teñida previamente de rojo, el contenido alcalino decolorará la tintura roja, y no se obtendrá el morado deseado. Al crear colores compuestos con tinturas naturales, es esencial seguir el orden del yin-yang de los cinco colores directrices: blanco, azul, amarillo, rojo y negro.

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