Blue jeans


Los primeros pantalones vaqueros no hicieron aparición hasta mitad del siglo pasado pero el tejido con el que se fabrican llevaba en circulación desde mucho antes. De Francia llegó a Inglaterra donde le denominaron "fustán genovés", ya que se fabricó por primera vez en el puerto de Génova. Esta palabra se convirtió en "gene" y de ahí en "jene" hasta que finalmente quedó en "jean".

Levi Strauss (1928-1902), sastre judío alemán nacido en Baviera, emigró a los Estados Unidos en 1850 con 24 años, en busca de una vida mejor, como tantos otros. De Nueva York se fue y estableció en San Francisco donde abrió una tienda de venta de tela de lona para confeccionar tiendas de campaña y carretas, como sucursal de su hermano en Nueva York. Un buen día recibió un encargo del ejército pero la mercancía le fue devuelta por su mala calidad. Sin saber qué hacer con el denim se le ocurrió fabricar pantalones de peto de trabajo para los mineros, los cuales no paraban de quejarse de lo poco que les duraba la ropa. Con la colaboración del sastre David Jacobs, les cosió multitud de bolsillos para aumentar su utilidad, y remaches metálicos para que duraran más las costuras. Lo patentaron en 1873, considerada fecha oficial del nacimiento de los "blue jeans". Más tarde cambió la lona por una tela firme de algodón pero menos basta fabricada en Francia conocida como sarga de Nimes. Su principal ventaja consistía en que, al teñirla, mantenía constante su color índigo. De la unión del color azul, y el apodo que recibían los marinos genoveses que traían la sarga o "gene" a Estados Unidos, nació el blue jeans.
El 5 de junio de 1873 se vendió el primer pantalón vaquero, hecho por piezas y de forma industrial. Con este cambio amplió su mercado a los granjeros y vaqueros (de ahí los "pantalones vaqueros"). Durante la Segunda Guerra Mundial, el jean fue equipaje obligado en las mochilas de los soldados aliados, dando también oportunidad a que nacieran múltiples competidores. Con James Dean en Rebelde sin causa y de Marlon Brando en Salvaje, enfundados en estrechos pantalones, la prenda se convirtió en todo un símbolo de libertad y rebeldía. En los años 70, incluso los gurus de la moda se decidieron a crear sus propios modelos, convirtiéndolos en una prenda chic y elegante. Yves Saint Laurent, artícife de muchas de las revoluciones que en el mundo de la moda han tenido lugar, confesó en una ocasión, que toda su vida se ha lamentado de una sola cosa: no haber inventado el pantalón vaquero. En 1998 en una de las numerosas minas del Estado de Nevada, al Oeste de Estados Unidos, aparecieron bajo unas rocas unos pantalones vaqueros completamente llenos de fango, sucios y agujereados. La sorpresa fue cuando al cogerlos y examinarlos más detalladamente se dieron cuenta de que habían encontrado unos Levis y no unos cualquiera, sino posiblemente los más antiguos encontrados hasta el día de hoy.
Fechados en la década 1880, estos Levis debieron de ser de los primeros que salieron de las manos de sus fabricantes, el famoso tendero Levi Strauss y el sastre Jacob Davis, ya que la empresa Levi Strauss & Co creó su primer par de pantalones con remaches en 1873.
Los Levis de Nevada, se subastaron entre el 18 y el 25 de Mayo de 2001 y su valor estimado era entre 25.000 y 35.000 dólares, pero en una puja de última hora obligó a la compañía a subir más, hasta alcanzar los definitivos 46.532 dólares.

Fuentes
http://historiarara.blogspot.com
http://www.modastorrijos.com
http://www.sabiask.com
http://inventors.about.com

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